Los bomberos lo llaman ‘guías operativas’. Son los planos de edificios industriales digitalizados que les permiten conocerlos por dentro antes de acceder a ellos en caso de incendio.

Ahora están recopilando datos de todas las naves industriales de la provincia de Zaragoza, empezando por las que contienen sustancias más peligrosas. Así configuran los bomberos las ‘guías operativas’, planos de edificios digitalizados que van siguiendo luego en su tablet si tienen que entrar en ellos en caso de incendio en el interior. “Cuando llegan ya saben por dónde tienen que ir”, nos dice el ingeniero José Luis Peralta, director del nuevo Máster en Ingeniería del Fuego de la Universidad de Zaragoza.
Pero no es ésta la única innovación tecnológica que ya emplea el Servicio de Extinción de Incendios de la Diputación de Zaragoza. Sus vehículos portan cámaras que ofrecen imágenes del suceso en tiempo real a sus correspondientes centrales. Todo ello, con tecnología GPS. Y el paso siguiente en guías operativas es la realidad virtual, “ya en desarrollo”, como anuncia Peralta. “Los bomberos podrán verse moviéndose dentro de un edificio como si de un vídeojuego se tratara”.

La Escuela Politécnica de La Almunia (EUPLA), donde se impartirá el Máster desde el próximo curso, tiene larga experiencia en gestión de extinción de incendios, gracias a su colaboración con los bomberos de la DPZ desde los años 90. Por eso han podido diseñar múltiples aplicaciones útiles en la extinción del fuego.
Eduardo J. Sánchez, inspector jefe del Servicio Provincial de Extinción de Incendios, cree que “lo más innovador es el Máster mismo, que reúne por primera vez a empresas, universidad, bomberos y legisladores para un mejor entendimiento”. Se trata, explica Sánchez, de “formar responsables de incendios en grandes instalaciones, sobre todo industriales”. Él también dará clases en el nuevo Máster.

Muchas ciencias en una

Bomberos, ingenieros, arquitectos, químicos, informáticos… se encuentran en la ingeniería del fuego. Todos ellos son testigos de los muchos avances en extinción de incendios producidos en los últimos años. El Código Técnico de Edificación del año 2000 ya condicionó para siempre el diseño de los edificios, la anchura de puertas y pasillos, la dirección de las escaleras de evacuación, el número de accesos en función del número de usuarios, la eliminación de los segundos sótanos para uso público…
Los materiales de construcción y decoración están regulados por directivas europeas que miden el calor que desprenden si se queman, el humo, los gases y las partículas incandescentes que dejan. “Hubo un antes y un después del incendio del Hotel Corona de Zaragoza en 1980”, cuenta Peralta.
En cuanto a los nuevos agentes extintores, señala el director del Máster las nanopartículas de sílice que se emplean, “que crean una malla que apaga el fuego con un montón de ventajas medioambientales”. Las innovaciones llegan por todos los flancos. La EUPLA y la empresa Tecnalia participan también en un proyecto europeo para diseñar el traje inteligente de los bomberos. Con sensores, medirá su constantes vitales y las características del entorno. Incluso, “desde la central podrán indicar al bombero por dónde ir aunque él no pueda verlo por el humo”. Es futuro casi presente.

Este artículo ha sido publicado en Tercer Milenio (Heraldo de Aragón)